17 de Junio: Hoy es Feriado en Homenaje al Patriota Martín Miguel de Güemes | Portal La TDF

17 de Junio: Hoy es Feriado en Homenaje al Patriota Martín Miguel de Güemes

El Congreso de la Nación sancionó la Ley 27.258 (ver) que declara al 17 de Junio de 2016 (Hoy) como Feriado Nacional, en homenaje al paso a la inmortalidad del General Gaucho Martín Miguel de Güemes.
Martín Miguel Juan de Mata Güemes nació en Salta el 8 de febrero de 1785. Su padre era el español Gabriel de Güemes y Montero, tesorero real y comisario de guerra en la intendencia de Salta; su madre, la criolla Magdalena Goyechea y la Corte, descendiente del fundador de San Salvador de Jujuy.
Martín a los 14 años era cadete del fijo de Buenos Aires con asiento en Salta; se trasladó a la capital del virreinato con motivo de la Invasión Británica. En esa ocasión, al frente de una fuerza de caballería, el joven oficial logró la insólita captura de un buque británico, al que la violenta bajamar había hecho varar en la costa.

Luego de la Revolución de Mayo, de nuevo en Salta, Güemes se incorporó al ejército patriota en expedición al Alto Perú. Al frente de guerrilleros gauchos defiende la Quebrada de Humahuaca y luego, al mando de un grupo de voluntarios, participa del triunfo de Suipacha. Después del desastre de Huaqui, acudió a Pueyrredón, gobernador de Charcas, en retirada desde Potosí y hostigado por los realistas.

San Martín asume en reemplazo de Belgrano la jefatura del Ejército del Norte y se le confía al teniente coronel Güemes la organización y conducción de partidas de gauchos salteños para sostener –contra las tropas absolutistas- la guerra en el norte. Cuando San Martín llega al Perú, y Güemes hubiera tenido que iniciar una contraofensiva, esto no se dio, por las traiciones del frente interno salteño a lo que se sumó la deserción del gobernador tucumano Aráoz (autodenominado Presidente Supremo de la República de Tucumán) que había prometido enviarle los pertrechos del ejército que habían quedado en su provincia. Era, legalmente, lo que reclamaba Güemes en su carácter de general del ejército expedicionario al Perú, designado por San Martín en 1820.

Ya se hacía ostensible la hostilidad de la clase decente salteña, que vivía conspirando contra la política de guerra de guerrillas de Güemes y hacían hincapié en su actitud “demagógica” hacia las masas plebeyas, ¿sería un populista? Los que esto denunciaban eran los grandes terratenientes, las familias “bienudas” que buscaban adecuar los vaivenes de la contienda a sus propios intereses de señores feudales (¿estarían entre ellos los Urtubey?). La plebe, los “bizarros patriotas campesinos”, al decir de Pueyrredón, eran los que ofrendaban su vida (voluntariamente) por la liberación nacional.

Al aumentar la presión de la clase alta, Güemes, aunque originario en la misma, pero patriota firme y convencido, optó por –dice Frías- “echarse en manos de la plebe” y hacer arengas magistrales: “Por estar a vuestro lado me odian los decentes; por sacarles cuatro reales para que vosotros defendáis su propia libertad dando la vida por la Patria. Y os odian a vosotros, porque os ven resueltos a no ser más humillados y esclavizados por ellos. Todos somos libres, tenemos iguales derechos, como hijos de la misma patria que hemos arrancado al yugo español. ¡Soldados de la Patria, ha llegado el momento de que seáis libres y de que caigan para siempre vuestros opresores!”.

En mayo de 1821 se sublevaron sus enemigos internos en la denominada “revolución del comercio” y en sesión del cabildo lo depusieron del cargo de gobernador, condenándolo al exilio. Güemes estaba en Jujuy, pronto a ingresar al Alto Perú en apoyo de la campaña de San Martín. Cuando se entera de los sucesos salteños, regresa y con su sola presencia aborta el movimiento en su contra. La oligarquía sediciosa siguió desde las sombras. Uno de estos apátridas se apersonó al campamento del español general Olañeta. El 7 de junio se consuma la felonía. Ingresan los absolutistas a Salta. Güemes, sorprendido en casa de su hermana Macacha, quien lo había llamada alertándolo por la traición, montó a caballo y trató de romper el cerco tendido por sus enemigos, pero recibió un disparo cuando estuvo a punto de evitarlos.

Trasladado por sus gauchos al campamento de El Chamical, falleció, diez días después (17 de junio de 1821), en la Cañada de la Horqueta, a 34 kms de Salta-ciudad.

La Gaceta, órgano oficial del gobierno porteño expresó: “Murió el abominable Güemes… Ya tenemos un cacique menos”.

Fuente: Profesor Daniel Alberto Chiareanza

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